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viernes, 14 de septiembre de 2012

Lisboa: Praça do Comercio, Baixa y un Hermes.

LISBOA


Este verano he tenido la suerte de poder visitar un trocito pequeñito de nuestro país vecino, Portugal.
Estando tan cerquita sabía bien poco de él y me ha sorprendido muy gratamente. Me gustaría compartir con vosotros alguna de las cosas de las que he vivido.

Estuve unos días en Portugal. Unos días los dediqué a poblaciones vecinas como Sintra y Cascais y el resto me quedé en Lisboa.

La ciudad está sobre siete colinas con lo que podéis imaginar que uno se puede encontrar con muchos desniveles en el terreno. Tranvías, metro, autobuses y elevadores hacen estos desniveles más llevaderos. Es aconsejable sacarse una tarjeta prepago que cuesta 0'5€ y recargarla diariamente con 5€ que dan derecho a todos los transportes dentro de Lisboa sin límite de viajes.

El primer contacto con la ciudad lo tuve en la majestuosa Praça do Comercio.

Praça do Comercio


Justo delante del arco de triunfo se puede coger el Tranvía nº15 que lleva a Belém.

Es el final del barrio de la Baixa que desemboca al río Tajo. En el lado opuesto de la plaza nos encontramos en el río con una vista al puente 25 de Abril y a la silueta, ya de lejos altiva, del Cristo Rey.
Dependiendo de la hora que uno vaya puede ver el efecto de la marea.

Al flanquear el arco de triunfo desembocamos a la Rua Augusta para adentrarnos al barrio de la Baixa. Una explanada de calles en forma de cuadrícula.
En estas calles se encuentra el elevador de Santa Justa. Al que por sus enormes colas y por su precio no subimos. Más tarde nos dimos cuenta que si se accedía  por la parte de arriba tenias las mismas vistas, gratis y sin colas.

Vista del barrio de la Baixa desde el elevador de Santa Justa.

De aquí, subimos por la animada calle peatonal, Rua Augusta para girar a la derecha al restaurante que el bloguero de El Radar de Sarrià me recomendó. Restaurante La Ruca (Rua de Conciençao, 47). Muchas gracias, ¡nos encantó!.Una de sus especialidades son la gambas al ajillo. Unas gambas que sirven con su aceitito junto con una bandeja de arroz blanco para mezclar. Buenísimo. Y como no, bacalao, este al horno, buenísimo también.


Gambas al ajillo.
Bacalao al horno.

















Explicar que en todos los restaurantes os servirán un aperitivo (pan, mantequilla, olivas, queso...). Esto no está incluido en el precio y si no lo queréis se lo llevan sin cobrártelo.
Los precios son económicos y las cantitades muy buenas. Con un plato por persona es suficiente y en muchas ocasiones demasiado incluso.

Los dulces son un episodio a parte en Lisboa. Es un espectáculo entrar en las pastelerías y no hay que irse sin probar pastas dulces típicas del país. Más adelante os ilustro algunas.

Subiendo la Rua Augusta o sus paralelas se llega a la Praça Dom Pedro IV/Praça do Rossio.

El Teatro Nacional al fondo de la Plaza.

Un lugar al que fácilmente llegábamos por la tarde para merendar mientras disfrutabas de su animación y belleza. La belleza de Lisboa es una belleza que engancha, con un toque de decadencia y de nostalgia.

Fuente barroca.


Desde esta plaza es visible las murallas del Castelo de Sao Jorge y su barrio adyacente. También se ve la parte de las ruinas del Convento do Carmo junto al elevador de Santa Justa. El Convento do Carmo es el único ejemplar de arquitectura gótica y fué destruido en parte por el terremoto de 1755.


Detalle de una de las fuentes barrocas.

Esta plaza y la Praça da Figueira que se encuentra justo al lado son un reclamo para merendar en sus terracitas junto con un dulce típico portugués.

Praça Figueira.

De aquí uno se puede acercar a probar el licor hecho con guindas ácidas y aguardiente, la ginjinha. Recomendación de Aga del blog Nuno Aga Barcelona, ¡gracias!

Cerca del elevador de Santa Justa, en la concurrida Rua Garrett, ya en el Barrio de Chiado me encontré con la representación de Hermes. Como Cazadora de Hermes que soy no he dejado de buscarlos aún fuera de Barcelona. Este era enorme y justo al lado del café A Brasileira, donde un Fernando Pessoa de bronce acompaña a quien se siente a tomar algo en sus mesas del exterior.

Rua Garrett 120-122
Hermes.

















A riesgo de ser pesada continuaré con mis andanzas portuguesas con algún que otro post con el Tranvía 28, los miradores, el Castillo, Belém y sus dulces, Sintra, Cascais....bufff, algún que otro post!

Enlaces relacionados:

Lisboa: Tranvías, miradouros y A Licorista O Bacalhoeiro.

Lisboa: Parque Eduardo VII, Castelo y cena en Cacilhas.

Lisboa: Barrio de Belém.

Lisboa: el litoral lisboeta, Cascais y Estoril.

Lisboa: Sintra.